La consulta online está a la orden del día, y si eres teletrabajador, probablemente ya estés más que acostumbrado a las videollamadas… o quizás estés un poco harto de ellas. Pero quédate conmigo, porque esto no es otra reunión de Zoom para discutir el informe del trimestre.

Para mí, las videoconferencias son una forma fantástica de trabajar en tu salud mental, y si te soy sincero, después de 5 minutos te olvidas de la pantalla (¡y no hay que compartir pantalla ni hacer presentaciones!).

Los estudios así lo corroboran. Cuando comencé con las sesiones online, yo también tenía mis recelos… ¿Será igual que sentarme cara a cara con alguien? ¿No me sentiré como un avatar más en una galería de Zoom?

Así que me puse a investigar, y resulta que según las investigaciones, la terapia online es igual de efectiva que la terapia presencial.

Yo no me lo creía mucho, pero tras años de trabajo online, estoy encantado con toda la experiencia online con mis pacientes, especialmente con teletrabajadores como tú, que ya tienen la mitad de su vida en la nube, pero a veces necesitan un espacio para bajar a tierra.

Beneficios de las videollamadas (especialmente para teletrabajadores)

* Ahorro en tiempo y costes de desplazamiento: Si ya trabajas desde casa, lo último que necesitas es perder tiempo y energía yendo a una consulta. Con las videollamadas, tu sesión puede ser desde el mismo lugar donde ya pasas tus días, sin necesidad de enfrentarte al tráfico o al transporte público.

* Permite un horario flexible: Como teletrabajador, sabes lo que es lidiar con horarios que a veces parecen un rompecabezas. Las videollamadas hacen mucho más fácil encontrar tu horario perfecto, incluso si eso significa tener tu sesión entre una reunión de equipo y esa pausa para el café que tanto necesitas.

* Puedes tener la sesión desde el sitio que quieras: ¿Tu home office es tu comedor? ¿Tu dormitorio? ¿O quizás tienes un rincón improvisado junto a la lavadora? ¿O incluso en el parque mientras das un paseo? No importa. Puedes tener tu sesión desde donde te sientas más cómodo, sin preocuparte por “parecer profesional” como en tus reuniones laborales.

* A nivel de vínculo terapéutico, confianza y experiencia terapéutica, es igual que la terapia tradicional: Sí, incluso a través de una pantalla, puedes construir esa conexión humana que tanto echas de menos en el teletrabajo. No es como esas videollamadas laborales donde todos están en mute y mirando sus correos; aquí, el foco eres tú.

* En ocasiones, te permite sentirte más libre de expresar tus emociones, menos cohibido: Curiosamente, estar en tu propio espacio puede hacerte sentir más seguro para abrirte, sin la presión de estar en un lugar desconocido o de tener que “volver al mundo” justo después de la sesión.

* Puede complementarse con las sesiones presenciales: Si alguna vez sientes que necesitas una sesión cara a cara, siempre podemos combinarlo. La flexibilidad es la clave, algo que tú, como teletrabajador, seguro valoras.


Videoconferencias y teletrabajo: un aliado inesperado


Como teletrabajador, ya sabes lo que es vivir pegado a una pantalla: reuniones interminables, notificaciones constantes, y esa sensación de que tu vida social se reduce a un chat de Slack. Pero las videollamadas para terapia son diferentes. No se trata de “producir” ni de “demostrar” nada, como en tus reuniones laborales.

Se trata de un espacio solo para ti, donde no hay KPIs, ni deadlines, ni necesidad de encender la cámara si no te apetece.


Es un respiro en medio del caos del teletrabajo, un momento para reconectar contigo mismo, incluso desde la misma silla donde pasas tus días laborales.

Preguntas frecuentes (especialmente para teletrabajadores):

¿No será más difícil conectar con la terapia, si ya estoy harto de las videollamadas?

En absoluto. Sé que, como teletrabajador, puedes estar pensando: “¿Otra videollamada? ¡Ya tengo suficientes!”. Pero te prometo que esto es diferente. No solo es mi vivencia y la de mis pacientes, sino que lo corroboran las investigaciones más actuales: la terapia online es igual de efectiva, y después de unos minutos, te olvidas de que estás en una pantalla. Además, no hay que compartir pantalla ni preocuparse por si tu gato se cuela en la imagen (¡eso lo dejamos para las reuniones laborales!).

¿Y si vivo con otras personas y me da vergüenza que me escuchen, especialmente trabajando desde casa?

No hay ningún problema. Como teletrabajador, seguro que ya eres un experto en encontrar momentos de tranquilidad en medio del caos doméstico. Pondremos la sesión en algún momento del día o de la semana que puedas estar solo o con menos gente en tu casa. Y si necesitas ideas para crear un espacio privado, te ayudaré a encontrar soluciones (¡incluso si eso significa usar auriculares o encerrarte en el baño por una hora!).

¿El pago cómo se haría?

Por transferencia bancaria, Paypal o por Bizum. Todo fácil y rápido, como esas herramientas de trabajo remoto que ya usas a diario.

¿Por dónde serían las sesiones?

A través de cualquier plataforma de videollamada. Yo estoy familiarizado con todas; Zoom, Skype, Meet, Videollamada de WhatsApp, FaceTime, Discord… La que te sea más cómoda a ti, porque sé que, como teletrabajador, ya tienes tus preferencias tecnológicas bien definidas.

Yo es que no manejo mucho la tecnología, ¿tendré problemas, especialmente si ya estoy saturado de herramientas digitales?

No hay ningún problema. Sé que el teletrabajo puede hacerte sentir que ya tienes suficientes plataformas y contraseñas en tu vida, pero yo te ayudaré a conectar.

Además, si es necesario, probaremos distintas opciones hasta encontrar la que te sea más cómoda, sin estrés añadido. Piensa en mí como ese compañero de IT que siempre quisiste tener, pero con un enfoque mucho más humano.

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Estoy activo en todos y estaré encantado de ayudarte.